miércoles, 14 de marzo de 2012

¿CASUAL?


LA MAYORÍA DE SERES  HUMANOS, SOMOS ANIMALES RUTINARIOS, AÚNQUE  NO NOS GUSTE RECONOCERLO.

En nuestro paseo por la vida, se producen acontecimientos casuales donde se tienen que tomar determinaciones importantes, que solo tú tienes el poder de elegir.
Muchas veces, estos acontecimientos te mueven de tus quehaceres diarios y te empujan a vivir una nueva vida, que sin ese “empujoncito” jamás se te hubiese ocurrido cambiar.
Cuando se produce esta situación, lo que realmente importa es que todas aquellas personas de tu círculo más cercano y que cada día compartes el paseo por la vida, ya no podrás disfrutar de su compañía como habitualmente lo vienes realizando.
No obstante, esta insatisfacción queda compensada con el sentimiento de curiosidad que depara el “nuevo futuro”
EL  GUERRERO DE LA LUZ

Hace algún tiempo leí este cuento y deseo compartirlo.

Buena suerte, mala suerte.
En un pueblo cerca de las montañas, moraba un campesino con su hijo, este era joven y le gustaba dar paseos a caballo, por un bosque cercano a la aldea.
Un día que andaba de paseo por el bosque, encontró un caballo salvaje y este le fue siguiendo hacia la poblado.
Llegó a casa con el caballo salvaje y como el equino parecía no querer irse, entre su padre y el decidieron darle cobijo.
Al día siguiente, un vecino que se había enterado de lo acontecido, fue a ver al padre y le dijo: “Vecino que suerte ha tenido su hijo, encontrarse un caballo salvaje y que le siguiese hasta tu casa” a esto que el padre le contestó: “Buena suerte, mala suerte”.
Al cabo de un mes el caballo se escapó y se fue al bosque, a lo que el vecino volvió y le comentó al padre:”Que mala suerte, después de haber alimentado el caballo durante un mes, ahora va y se escapa” a lo que el padre le contestó: “Mala suerte, buena suerte”
Al cabo de cuatro meses, el caballo regresó a la aldea con una manada de caballos salvajes y el padre y el hijo se afanaron en resguardarlos en las caballerizas.
A lo que al día siguiente volvió el vecino y le dijo: “Menuda suerte, ha regresado el caballo con toda una manada, a lo que el padre le contestó: “Buena suerte, mala suerte”
Al cabo de unos días el hijo decidió adiestrar a los caballos salvajes y al montar uno de ellos lo tiró al suelo y se rompió una pierna.
Cuando el vecino vio al padre le dijo: “Que mala suerte, ahora que tu hijo iba a domesticar tantos caballos, se cae y se rompe una pierna”, a lo que el padre contestó: “Buena suerte, mala suerte”.
Ese mismo día, vino el ejército y reclutó todos los jóvenes del pueblo para la guerra y como el hijo tenía la pierna rota lo dejaron en su casa y no fue a la guerra, a lo que el padre comentó.

“MALA SUERTE – BUENA SUERTE”

EN NUESTRO PASEO POR LA VIDA APRENDEMOS QUE TODO TIENE SU LADO BUENO Y SU LADO NO TAN BUENO, LO IMPORTANTE ES ENTENDERLO,  PORQUE ESTAREMOS PREPARADOS.

Especialmente dedicado a todas aquellas personas que ya no vamos a pasear por la vida diariamente y a las personas que pronto me acompañaran en mi nuevo camino.


Como dice el Maestro Paulo Coelho, en su libro A orillas del río piedra me senté y lloré.
Dios siempre da una segunda oportunidad en la vida y nos ayuda a reencontrar el camino..









3 comentarios:

marga dijo...

En tu viaje a tu sueño, encontrarás oasis y desiertos. En ambos casos, no te detengas. (Paulo Coelho)

El Alquimista dijo...

He pasado por un desierto y ahora me adentro en un oasis, pero no me detendré pues se que mi destino es Ítaca - Konstantino Kavafis.

marga dijo...

Buenas noches Guerrero, gracias por tus respuestas llenas de Luz.