miércoles, 23 de julio de 2014

EL NENUFAR II

A veces el destino castiga a las buenas personas y las hace padecer injustamente haciéndolas sufrir.


Dedicado a mi prima Silvia, que después de muchos años de sufrimiento ayer se convirtió en una estrella y nos alumbra sonriente desde el cielo, nunca te olvidaré.




El Nenúfar II
En un mundo imaginario, existía un bello Nenúfar, de hermosos pétalos blancos y estambres amarillos y que al darle los rayos solares dibujaba reflejos en el agua y parecía aun más hermosa la flor, vivía en un lago hermoso rodeado de altos árboles que en días de calor, le resguardaban del sol, una gran roca blanca despuntaba en un lado del lago, sus aguas eran cristalinas, habitaban pececillos de colores que iban y venían jugando al escondite entre los juncos, una rana al atardecer empezó a croar y como si un concierto se tratase les siguieron otras tantas y amenizaban el ocaso. 
Pero el Nenúfar estaba triste, porque para el, estar en el lago era como una prisión, no podía salir de allí, era su jaula, desesperaba, pues veía a los pájaros revolotear, las abejas, las libélulas y demás insectos que realizaban todo aquello que el bello Nenúfar deseaba y no podía hacer, y se preguntaba ¿Por qué yo no puedo? pasó tiempo y se resignó a esa vida, no le quedaba otro remedio, nadie le daba una solución.
Un buen día, aun estaba durmiendo y había dejado sus pétalos abiertos y una linda mariposa se posó entre sus estambres amarillos, haciéndole cosquillas con sus patas y despertando al Nenúfar, este último no pudo evitar una risa pues era la primera vez que se posaban en el, cuando la vio le dijo " Que hermosa eres mariposa", la mariposa le contestó, tu también Nenúfar, a lo que el Nenúfar replicó, si pero no puedo moverme de aquí, no tengo alas como tu que me podrían llevar a otros lugares, viajar, ver cosas diferentes.
La mariposa se quedó pensativa y le contó su historia, mira Nenúfar, yo no soy lo que ves, soy un gusano y como tampoco estaba contento como era, decidí utilizar un poder que tenemos todos los animales en este mundo imaginario, el Nenúfar abrió los pétalos para no perderse palabra de lo que estaba explicando la mariposa e impaciente le pregunto, dime ¿Cuál es ese poder?
La mariposa le contestó, ES EL PODER DE LA IMAGINACION, con el me puedo convertir en mariposa, en águila o paloma, inténtalo, te sentirás mejor y con una sonrisa en los labios, desplegó sus alas y fue alejándose del lago.
El Nenúfar, se quedó pensativo y decidió hacer caso a la mariposa, y rompió sus ataduras que el destino le había impuesto y se convirtió en una linda estrella que nos ilumina cada día desde el cielo.

2 comentarios:

Laura Hierro dijo...

Gracias, muchas gracias. Eres una persona tan bonita por dentro como por fuera, y tu corazón es tan grandote como tu. Te quiero mucho primo, y Silvia también te quiere, desde el cielo o desde el mar.
No puedo reprimir las lágrimas, pero sabes? se convierten en cometas que acompañan a su estrella.
Un beso muy grande.

Ramon M Fernández dijo...

Yo también os quiero, un beso.