jueves, 25 de octubre de 2012

EL VUELO DEL HALCÓN


La mayor cualidad del halcón es haber aprendido a utilizar sus dotes naturales y combinarlos con los que le proporciona la naturaleza, despliega sus alas y planea aprovechando las corrientes de aire caliente que lo hacen subir hacia el cielo utilizando el mínimo esfuerzo.
El Guerrero de la Luz

EL HALCÓN
Dice la leyenda, que había una vez un rey que vivía en una lejana comarca, al cual le habían obsequiado dos jóvenes halcones.
El rey entregó los halcones al maestro cetrero para que los educase y entrenase.
Al cabo de unos meses, el rey, mandó llamar al maestro cetrero para que le diese un informe de la evolución y el entrenamiento de las preciadas aves.
El maestro le informó que una de las aves había respondido perfectamente al entrenamiento, pero que la otra no se había movido de la rama del árbol donde la habían dejado el día de su llegada.
El rey, hizo llamar a médicos, a curanderos y sanadores, para que viesen al ave y pero ninguno fue capaz de hacer volar al halcón.
Luego encomendó la misión al consejo de sabios, pero ninguno de ellos encontró la forma para que el ave volara.
En un acto de desesperación, el rey decidió comunicar a su pueblo que ofrecería  una gran recompensa a quien lograse hacer volar al halcón.
A la mañana siguiente, vio al halcón volar ágilmente delante de las ventanas de su palacio.
El rey, sorprendido, dijo a su corte. “Traedme al autor de este milagro”, acto seguido le presentaron a un humilde campesino.
El rey le dijo Por fin, tú has podido hacer volar al halcón”.
Dime, ¿cómo lo has hecho?, ¿acaso eres mago?
El humilde campesino respondió al rey, “No mi señor, no soy mago ¿Por qué tendría que serlo?
Sencillamente yo he cortado la rama y……. el halcón se ha puesto a volar”
Simplemente, se ha dado cuenta de que tenía alas y se ha puesto a volar, eso es todo.
Las crónicas narran de que desde entonces el halcón siempre voló libre, sin restricciones y el rey contento disfrutaba de su vuelo.

Y tú guerrer@, ¿Dónde estás aferrado? ¿Qué prejuicios tienes? ¿Qué te impide volar libremente?....De donde te viene ese falso presentimiento que no puedes dejar de estar agarrado a la rama.
Quien te ha hecho creer que no tienes alas y que te conviene estar agarrado a la rama.
Vivimos inmersos en la creencia de que la situación más segura y mejor, es estar aferrados a la rama  del árbol donde estamos enganchados, sin pensar que hay vida más allá y que podemos volar libremente.
No siempre estamos dispuestos a soltarnos de la rama y salir del bosque donde estamos prisioneros y buscar el camino de la Luz, la Vida y la Libertad.
Despierta de este mal sueño y de los falsos temores que te impiden ser tu mismo, deja  de aferrarte a tu propia rama y corre el riesgo de volar más alto.
Persigue tu sueño, hazlo realidad.

Atrévete a volar, hazlo ahora!!
EL GUERRERO DE LA LUZ

Para Elisabeth que un día rompió su rama para volar bien alto.

2 comentarios:

marga dijo...

Me recuerda a una parávola que me contaron una vez, decía así:

"Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el lodo.
Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida, el árbol podrido fue tragado por el cieno y el pájaro se dio cuenta de que iba a morir.
En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había olvidado cómo volar, pero enfrentó el dolor del entumecimiento hasta que logró levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso".
- Los problemas son como el ventarrón que ha destruído tu guarida y te están obligando a elevar el vuelo o a morir.
Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, no importan los errores que se hayan cometido, no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para decir basta, para sacudirnos el cieno y volar alto y muy lejos del pantano.

Te dejo un abrazo, guerrero, que nunca le falte fuerza a tus alas.

Ramon M Fernández dijo...

Bonita parábola, a pesar de todas las dificultades y adversidades que encontramos en nuestro paseo por la vida y pensemos que no vale la pena continuar, en un momento dado siempre encontraremos la luz que nos guiará hacia nuestro nuevo destino.
Me alegro que estés de vuelta Guerrera, un abrazo.